| |
Los tiempos han cambiado: las mujeres ya no esperan a que su chico ideal
se acerque. Son ellas las que deciden cómo, cuándo y dónde comenzar los
juegos de seducción.
Si eres mujer, sabes de
sobra que tienes el poder, que siempre eliges tú, y que,por poquito que
hagas, podrás conseguir que cualquier hombre caiga rendido a tus pies.
1.- Técnica de la
descarada.
Debes tener una imagen impecable para
ser una auténtica descarada.
Unas cuantas miraditas atrevidas para
empezar, unos movimentos sugerentes como acompañamiento y una sonrisa
perfectamente estudiada que le de a tus ojos ese brillo especial. Ya le
tienes completamente hechizado. Ahora sólo queda acercarte lentamente,
tocándote el pelo, sonriendo levemente y acercarte a su oido y susurrarle alguna frase graciosa
o un "espérame aquí un momento". Se mantendrá cual estatua esperando que
regreses del ciarto de baño, de la barra...
2.- Técnica de la inocente.
Se llevan las
atrevidas, si, pero, ¡cuántas veces te has preguntado la razón de por qué
esa chica con pinta de no haber roto un plato se los lleva a todos de
calle! Sencillamente, este tipo de mujer tiene un encanto especial. Esta es una técnica que, si en realidad no eres tímida ni callada,
requiere mucha paciencia, porque debes ser dulce y aparentar que todo te
sorprende...
3.- Técnica de la graciosa.
Resevado sólo a las chicas con chispa. Tu sonrisa y tus
chistes serán tus mejores armas.
Es un punto a tu favor si quieres conquistar
a un chico que valore el sentido del humor, que te rías a carcajadas, que
no te de vergüenza que tu risa se escuche por encima de la música de los
bares y discotecas. Físicamente no eres una diosa, pero tus ojitos
vivarachos y tu permanente sonrisa hacen que ellos quieran estar siempre
contigo.
4.- Técnica de "soy la más borde".
Hay
chicos a los que les encanta sufrir. Por esta
razón les vuelven locos las chicas que ante un piropo les miran mal, que
si les dicen algo les suelta alguna bordería que les deja secos. No hay
nada como un pellizquito de brusquedad para que ellos coman de la palma de
tu mano.
Por ejemplo: si alguno te dice ¡Qué guapa eres! debes
responder de manera contundente con un : lo sé.
5.- Técnica del
"soy una loba".
Todo sofisticación y glamour. Para ser, lo que
vulgarmente se conoce como una auténtica "loba", lo primero que debes
hacer es crearte una imagen fuerte. Mucho maquillaje, ropa ajustada,
bailes exóticos y posturas muy estudiadas. Este es el prototipo de mujer
que se convierte en centro de las miradas allá por dónde pasa.
6.- Técnica del misterio.
Esta es una estrategia muy
efectiva, es la que, en el fondo, más gusta a todos los hombres. Las
mujeres difíciles, con ese halo de misterio, les resultan muy interesantes
y se morirán por descubrir qué es lo que escondes tras esa fría y gélida
mirada...
Mantén el gesto serio en algunas ocasiones, pero irónico en
otras. Aprende a mirar un poco mal y fijamente a los ojos de los hombres.
Juega con las miradas, baja la vista a veces, manténla otras. Tócate el
pelo muy lentamente, haz que tus gestos, tus movimientos, sean pausados.
No subas nunca el tono de voz y borra las palabrotas de tu vocabulario. Si
te habla de algo presta atención, pero que no parezca que te encanta oír
su voz. Házte la dura y no des tu número de teléfono ni tu dirección de
correo electrónico a la primera de cambio. Hazte desear. No demuestres
excesivo interés y no le cuentes mucho sobre tu vida. Tendrá tanta
curiosidad por conocerte de verdad que a pesar de tus rechazos y
desplantes, será tu más fiel admirador.
7.- Técnica de la
delicada.
A lo hombres les encanta sentirse necesitados. Que te
haga falta su ayuda para resolver los pequeños problemillas de tu vida
cotidiana. Sé delicada, femenina, lleva falda por la rodilla, el pelo
siempre colocadito en sus sitio, muévete con pasitos cortos y grita
socorro ante la presencia del más mínimo bicho. Ellos, que son todos unos
buenos machotes, vendrán a rescatarte.
El maquillaje, discretísimo. El
vestuario: muy clásico y nada provocativo. Ten siempre algún tema
trascendente de conversación pero nunca discutas ni subas el tono de voz.
Házles sentirse el centro de tu universo y harán por tí lo que les pidas.
|
|